Temperamento y personalidad

Conocer mi temperamento me ha ayudado a conocerme mejor a mí misma. Ya de por sí, todos sentimos un gran interés por el comportamiento humano, pues bien, la teoría de los temperamentos nos ayuda a ver cómo nos comportamos conociendo cuáles son nuestras virtudes y defectos innatos.  En la empresa donde trabajo, tuvimos la suerte de que nos dieran unas sesiones de coaching para trabajar mejor en equipo. En una de ellas nos enseñaron esta teoría tan interesante, así que ahora aprovecho para contárosla a vosotros.

El temperamento es una combinación de características que heredamos de nuestros padres (Tim Lahaye). Esto influirá fuertemente en tu comportamiento, junto con el carácter que desarrollemos. La suma del temperamento con el carácter dará lugar a la personalidad.

Al ser el temperamento innato, es preciso averiguar cuál es el nuestro para aceptar los defectos y aprovechar las virtudes. Existen cuatro temperamentos, siendo todos igual de buenos. Cada uno de nosotros tenemos un temperamento preferente, el que más nos influencia, pero realmente tenemos una combinación de los cuatro, siendo algunos más intensos, esto es lo que nos hace ser únicos. Además, al no tener un 100% de un temperamento, es difícil que tengamos todas sus cualidades o defectos, por lo que en algunas cosas veremos que actuamos más según nuestro temperamento secundario o terciario.

Colérico

temperamento colerico sentadaenmicolumpio

 

Las personas coléricas son extrovertidas. El colérico se excita con rapidez, es decir que cualquier cosa que le ocurra afecta mucho sus sentimientos y no puede evitar mostrarlos a los demás. Además, guarda en su recuerdo durante mucho tiempo aquello que le afectó por lo que es rencoroso. Si ofendes a un colérico no lo olvidará tan fácilmente, es más probable que te vuelva a recordar tu falta al mínimo contratiempo.

Los coléricos son ambiciosos, buscan lo grandioso y desprecian lo bajo o vil, por lo que una de sus virtudes es la generosidad. Buscarán el triunfo en lo que emprendan y su soberbia puede cegarles en ver sus errores. Siempre creerán tener la razón y ser más listos que los demás, por lo que son muy pagados de sí mismos. Esto les llevará a despreciar a otras personas, creyéndose mejor que ellas, por lo que es difícil que no sólo se fie de sí mismo, ya que confía mucho en sus facultades.

Poseen una voluntad férrea que hace que no frenen ante la primera dificultad sino que ésta les estimule para seguir perseverando. Esto se debe a su gran apasionamiento, cuando algo se les mete en la cabeza lo perseguirán con gran placer.

Con esas cualidades es fácil que los coléricos sean mandones y tiendan a dominar a los demás. De esta manera, muchos llegan a ser líderes. Sin embargo deben de tener cuidado con la imprudencia, ya que al dejarse llevar impulsivamente por sus pasiones pueden no reflexionar suficientemente y fracasar por ello. Esto unido a su orgullo y terquedad les encamina hacia el disimulo y la hipocresía, por lo que negarán sus fracasos ya que odian terriblemente la humillación.

Otra de las razones por la que los coléricos suelen llegar a lo alto de su carrera profesional es por su insensibilidad y dureza. Un colérico puede mantener la cabeza fría y tomar decisiones sin que le afecten los sentimientos de los demás, por lo que será un buen negociador, insistirá hasta conseguir lo que se propone. No obstante, por su afán por el deber puede usar palabras duras que pueden herir, aunque sean correctas, por lo que tendrán que vigilar su nivel de exigencia y si no se han pasado con ellas.

Si eres colérico debes dejar de lado tanta prisa por terminar las cosas y centrarte en hacerlas bien. Ten cuidado con tu genio para no menospreciar a nadie.

Sanguíneo

temperamento sanguineo sentadaenmicolumpio

Los sanguíneos son extrovertidos como los coléricos, sin embargo, al contrario que éstos, su excitación no durará demasiado tiempo ya que tienden a olvidar las ofensas de los demás. Por lo tanto, no se consideran rencorosos.

Este temperamento tiende a hacer amigos con facilidad, dada su alta sociabilidad. Son amables, simpáticos y destacan por su alegría. Su optimismo hará que sean personas confiadas a las que se pueda engañar fácilmente. Al ser inconstantes, sus opiniones son muy cambiantes y aquello que dijeron hace una semana puede contradecir a lo que dicen hoy. Eso afecta también a su profesión ya que buscarán empleos fáciles, que les den variedad, sino se pueden llegar a aburrir o a interesarse por otra cosa.

Esto indica que sus pasiones no son arraigadas, un día les interesa esto y al otro aquello. Además, al ser optimistas no se verán muy afectados por los fracasos, su filosofía sería “pues a otra cosa, mariposa”.

Los sanguíneos son vanidosos, les encanta que les adulen y les piropeen. Con eso deben de tener cuidado pues bastan unas palabritas para que ya estén comiendo de tu mano. Eso también les lleva a la envidia y a los celos, como les gusta quererse a sí mismos envidiarán aquellas cualidades que observan en otras personas y que ellos mismos no tienen.

Si eres sanguíneo te aconsejo que te centres en las tareas y no te distraigas con una mosca. Además, aunque te encanta hacer bromas, ten cuidado con ellas porque por intentar pasarte de listo puedes llegar a ser impertinente.

Flemático

temperamento flematico sentadaenmicolumpio

Los flemáticos entran en el mundo de la introversión. Ellos no necesitan recoger la energía del exterior, sino que la encuentran dentro de sí mismos. Esto quiere decir que para que un flemático esté a gusto, se le debe de dejar tranquilo.

Este tipo de temperamento es tranquilo, paciente y complaciente, digo esto último porque el flemático detesta el conflicto por lo que aceptará todo con tal de que no haya líos. Verás que una persona pertenece a esta categoría si habla más despacio, se toma las cosas con calma, en definitiva, necesita tiempo para la reflexión, por lo que nunca la verás tomando una decisión precipitadamente.

Estas personas trabajan con más lentitud que los extrovertidos, pero lo harán de manera más concisa, no dejando que haya errores. Un buen equipo de trabajo será un colérico y un flemático; al primero le interesa hacer el trabajo y lo hará a su modo, que puede que no esté del todo bien, por lo que tendrá que venir el segundo para revisar todo con más calma.

Sin embargo, los flemáticos precisan de motivación exterior porque les cuesta mucho hacerlo por su cuenta. Se les suele presionar a menudo y la verdad es que trabajan bien así, aunque admiten que no les gusta. De todas formas, no se irritan con facilidad y son, al igual que los sanguíneos, poco o nada rencorosos. En cero coma ya han olvidado que les hiciste una vez o lo que te hicieron ellos.

Si eres flemático, busca motivaciones que te guíen y no te dejes llevar por la pereza. Como dice el dicho, “sin prisa pero sin pausa”. Eres un equilibrio excelente para las personas así que aprovéchalo para que siempre haya buen rollo.

Melancólico

temperamento melancolico sentadaenmicolumpio

El melancólico es el otro introvertido. Es el analista por excelencia. Observa todo a su alrededor y tiene la capacidad de ver aquellos puntos de vista que otros no han podido apreciar.

Se trata de una persona muy perfeccionista, todo tiene que estar idóneo y lo comprueba las veces que haga falta. Tiende a ver el lado malo de las cosas, de una forma muy obstinada por lo que se le puede calificar de pesimista. Eso también le hace ser crítico, debido a esa permanente búsqueda de lo negativo y de la perfección. Si el melancólico no tiene cuidado, puede perder proyectos por estar pendiente de demasiadas cosas.

Al igual que el colérico, los melancólicos son rencorosos y les es difícil perdonar por su cabezonería. Alimentan la bola de la desgracia y empiezan a ver faltas en todo, por lo que en vez de calmarse se van enfadando más. Además, al ser introvertido, le cuesta mostrar los sentimientos a los demás por lo que puede que no te hayas dado cuenta si has ofendido a uno.

Puede parecer que el melancólico no tiene sentimientos, pero en realidad es muy sensible. Gracias a esa sensibilidad sabe apreciar como pocos las artes. No hace amigos con facilidad pero los que tiene son bien elegidos, siendo un amigo muy fiel. Un melancólico siempre estará ahí cuando lo necesites, pero no esperes que él vaya a ti, eso no le va, tienes que acercarte tú a él y pedirle ayuda.

Si eres melancólico, debes intentar dejar de lado toda esa negatividad que amarga y no ser tan crítico con todo lo que esté en tu camino. La persistencia en el trabajo y tu brillantez innata hace que tus proyectos sean propensos al éxito, así que deja de ser tan duro contigo mismo.

Estas son las principales características de los temperamentos. ¿Ya sabéis cuál es el vuestro? Si aún tenéis dudas haceros estas preguntas: ¿Soy una persona extrovertida o más bien introvertida? Con esto ya sabrás que si eres extrovertida tienes que ser colérico o sanguíneo, y si eres introvertido pues flemático o melancólico. Después, tenemos que pensar si tendemos a guardar rencor o si al cabo de un tiempo olvidamos y perdonamos las faltas. Los coléricos y los melancólicos son rencorosos, los otros dos no.

Bueno aquí va el primer post de los temperamentos, pronto explicaré cómo usar este conocimiento para la educación de los niños. ¿Cómo tratar a un niño colérico? O que hay tener en cuenta cuando educamos si somos sanguíneos, que errores son fáciles de cometer. Permaneced atentos para el siguiente post y ya sabéis, preguntad lo que sea 😉

  • Alicia Perez Rodriguez

    Muy interesante el post! A mi personalmente me interesa mucho el comportamiento humano y todo lo relacionado con la Psicología y la Sociología puesto que revela cosas muy interesantes de nosotros mismos y de los demás (considero que el ser humano en general es MUY COMPLEJO -chicos y chicas, que conste!! y cada día la gente te sorprende con sus comentarios y acciones…para bien y para mal!!-).

    Creo que me cuadra más el temperamento Sanguíneo porque me considero una persona abierta y extrovertida y me gusta tratar con la gente, aunque tengo, como bien has dicho que nos pasa a todos, mezcla de varios (no soy rencorosa, me distraigo fácilmente, a veces soy bastante negativa pero otras todo lo contrario y se lo transmito a los demás…).Pienso que también depende mucho del entorno en el que te muevas, de las situaciones a las que te expongas, de los condicionantes sociales etc.

    A ver si la gente se anima a comentar y descubrimos cosas interesantes de unos y de otros, puntos de vista, anécdotas, reflexiones… 🙂

    Un besazo Magda!!!!!!